lunes, 28 de julio de 2014

No nos ha tragado la tierra, seguimos por aquí dando guerra aunque poca, porque lo que nos ha tragado ha sido el tiempo. El espacio libre que me dejé y en el que dejé este blog fue de un par de meses "hasta que me reorganice" y han pasado meses, mucho, demasiados. 
Con lo chulo que nos dejó el escritorio SobriM, con el angelote mofletudo como presentación voy yo y lo abandono. Vuelvo con el mismo poco tiempo pero con ganas de escribir, de contaros cositas de pelos afro, de pieles supersecas y otras cositas que surjan.  


Txiki A, como todos los peques, lleva ya mas de un mes de vacaciones que ha pasado de un lado para otro, ha estado por primera vez en unas colonias en las que se duerme, y luego unos días con los Aitetes Jm y M en #CastillaProfunda, ahora esta con Aitatxo de vacaciones. Todas estas idas y venidas y mi poco tiempo para dedicarle al pelo me han hecho caer y si he caido hasta dentro, hasta lo más profundo....

Le he puesto extensiones, de esas que juré por lo mas sagrado que no le iba a poner hasta los 30 cumplidos. 

Yo pensaba en las microtrenzas, como todos los años, pero la que yo me se no parecía muy dispuesta y viendo en el foro de yonkis del afro el ritmo de trenzado de unas cuantas, bastantes, Amatxus, me deje convencer, fácilmente para ser sincera.

Lo que más miedo me daba era tiempo que sabía que ibamos a tardar y tardamos y que odio el pelo artificial. Una vez le hice un peinado muy chulo con trenzas gordotas de pelo postizo y se me hizo un rebuño de lo más curioso que intente desenredar y me costó estar sacando pelos de la alfombra y del sofá durante meses. Total que Fina de Peinando Nubes me habló de unas extensiones ya trenzadas que no se enredan y te indican el grosor del mechón a trenzar y bla, bla, bla.

Tardamos más de diez horas, un domingo enterito y una hora por las noches durante más de una semana, semejante drama lo disimulamos con pedazo cinta roja. Como se ve en la foto, la parte derecha está trenzada y la parte izquierda solo estirada y preparada para trenzar.


El resultado final es estupendo y ha sobrevivido hasta el día de hoy sin demasiadas complicaciones, por las mañanas se hidrata con el fli-fli habitual, con el de siempre. Hacemos co-wash habitualmente y lavamos con jabón, a veces. Hemos tenido que cambiar algunas, bastantes, gomas porque literalmente se deshacen con el agua, el sol y todas esas cosas, pero no le hemos dedicado más de 15 minutitos en todo este tiempo. 

Y que decir que mi niña está feliz con su pelo largo para abajo y yo también, y su padre y sus abuelos y .....